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Estética Dental

Existen numerosos problemas dentales que afectan, consecuentemente, a nuestra estética e incluso a nuestra autoestima, ya que la sonrisa es un elemento que afecta de manera vital a nuestro atractivo. Éstos van desde la malposición de las piezas (espacios entre dientes, inclinaciones…) hasta la variación de la forma de las mismas (dientes afilados, demasiado bajos, etc).

 

1.- Blanqueamiento

Enuna sociedad y un tiempo en los que el atractivo físico se ha convertido en un valor importante, no contar con una bonita sonrisa ha pasado a ser una causa de complejos estéticos. Es habitual ver como muchas personas no sonríen o se tapan el rostro con  la mano cuando no pueden evitar hacerlo con el fin de no mostrar su descolorida dentadura. Dado que unos dientes blancos y brillantes son una característica sine cuando es posible lucir una sonrisa perfecta, el blanqueamiento ha pasado a ser uno de los tratamientos de estética más demandados.

Las causas por las que nuestros dientes pierden su color natural son numerosas: la más común es el consumo de tabaco o bebidas como el café, los refrescos de cola o el vino, que tienen un color fuerte; pero también pueden tener alteraciones en el tono de su dentadura personas que han estado sometidas a un largo tratamiento con tetraciclinas (un tipo de antibiótico); o quienes sufran problemas en la composición de los dientes, como la fluorosis (excesos de flúor) o falta de calcio por ejemplo.

El blanqueamiento dental más habitual es un tratamiento poco agresivo basado en la acción del peróxido de carbono (H202), coloquialmente conocido como agua oxigenada. Éste al entrar en contacto con calor o una luz especial, se descompone en radiales (agrupamiento de átomos) de agua y radicales libres de perhidroxilos que son capaces de actuar tanto en el exterior como en el interior del diente, blanqueando así el esmalte y la  dentina, estructura de la que depende el color de los dientes.

Aunque el color de los dientes esta está determinado genéticamente, la tonalidad de éstos se mide a través de guías de colores estandarizadas que van desde el más blanco hasta el más oscuro hasta alcanzar un máximo de 15 tonalidades. Gracias a un blanqueamiento con peróxido de carbono, podemos reducir entre 5 y 14 tonos, lo que significa que una sonrisa muy amarillenta grisácea puede volver a lucir su blanco original.

Sin embargo, existen casos en el que el paciente presenta manchas profundas en sus dientes o en que sus dientes presentan un color amarillento intenso. En estos casos extremos, un blanqueamiento dental con peróxido de carbono no sería suficiente para devolver a los dientes su tono blanco habitual. Así, para blanquear los dientes de este tipo de paciente, la mejor alternativa sería el uso de carillas dentales, bien de porcelana o bien de composite.

2.- Carillas de porcelana

Las carillas son una solución para lograr una sonrisa diseñada a medida con excelentes resultados estéticos y mínima preparación de los dientes.

Se trata de finas láminas de porcelana,  que se colocan cubriendo toda la superficie anterior de los dientes. Se unen fuertemente al diente por medio de un adhesivo especial. La unión es tan fuerte que una vez colocadas no se pueden retirar a menos que se rompa la carilla.

Se emplean fundamentalmente para enmascarar anomalías del color de los dientes que no pueden tratarse mediante el blanqueamiento convencional. También se emplean para disimular alteraciones en el tamaño o forma dentarias, confiriendo al diente un aspecto ideal.

El diente o los dientes que vayan a recibir una carilla se preparan mínimamente. Tras la preparación se toma una medida muy precisa con silicona, la cual se mandará al laboratorio, donde técnicos especializados confeccionarán la carilla mediante un moderno sistema de inyección o colado de la porcelana.  El proceso en su totalidad dura unos pocos días

Muchas personalidades de la vida pública y medios de comunicación hacen uso de esta técnica para conseguir una sonrisa atractiva.

3.- Carillas de composite

Las carillas de composite son una opción para rehabilitar la sonrisa y estética dental anterior de manera rápida y económica. Las carillas de composite son finas láminas – de 0,3 a 1mm. de grosor – de un material sintético, derivado de la resina y utilizado también para realizar empastes. Suelen aplicarse en la zona frontal de las piezas del grupo anterior, es decir, incisivos – centrales y laterales – y caninos.

La unión de las carillas de composite a las piezas dentales se lleva a cabo con un fuerte adhesivo especial. La resistencia de este es tal que no se separará al menos que la carilla se rompa, algo que no es habitual.

Antes de poder someterse a un tratamiento estético, como son las carillas de composite, es necesario que su salud bucal sea buena; esto es, deben solucionarse los posibles problemas existentes de tipo caries. Evidentemente cualquier especialista al que acuda le someterá a una revisión previa para asegurarse de que estos inconvenientes son inexistentes y que es posible la colocación de las carillas. De este modo, tanto su salud como su estética bucal serán perfectas.

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